Radiofrecuencia

Radiofrecuencia

Rejuvenecimiento facial

La radiofrecuencia es uno de los procesos de rejuvenecimiento facial más avanzado que, a través de la transferencia de energía en forma de calor a los estratos más profundos de la dermis, logra la estimulación de la producción de colágeno, eliminando los signos del envejecimiento de la piel y devolviéndole una apariencia juvenil y lozana.
La radiofrecuencia es un método avanzado para mejorar la laxitud de la piel, sin incisiones ni periodo de recuperación, tratamiento ideal para aquellas personas que presentan una ligera flacidez en la piel de la cara y cuello, pero que aún no necesitan realizar un lifting quirúrgico; aunque también puede ser aplicada para reducir la flacidez que se presenta en otras localizaciones, como la parte interna de los brazos y los muslos, abdomen y nalgas; y para el tratamiento de la región pericular.

El tratamiento por radiofrecuencia es capaz de combatir la flacidez corporal leve a moderada y suavizar la flacidez del rostro y cuello, elevar la zona de las cejas, mejorar arrugas y surcos faciales. Mientras no se plantee como un substituto de la cirugía plástica, trabaja como un prolongador de sus resultados o retarda el tener que recurrir a ella.

Resultados de la radiofrecuencia

El efecto inmediato de la aplicación de radiofrecuencia es la retracción del colágeno, con más o menos rapidez según los casos, pero lo que se pretende conseguir gradualmente es la reestructuración del colágeno profundo, con la formación de nuevas fibras que sustituyan a las envejecidas, hagan los tejidos más elásticos y favorezcan la homeostasis consiguiéndose así una piel más tersa y una evidente reducción de arrugas y flacidez. El efecto de tensión se aprecia de una forma gradual y progresiva a partir del mes del tratamiento, aunque el proceso depende del estado en el que se encuentre el colágeno de la persona, entre los dos y cuatro meses posteriores al tratamiento, con resultados que suelen durar aproximadamente dos años.